2. No hay salud sin salud mental. La relación entre los componentes físico y mental de la salud es múltiple y variada. Los trastornos mentales aumentan el riesgo de padecer enfermedades transmisibles y no transmisibles, además de contribuir a las lesiones no intencionales e intencionales. También, muchas condiciones patológicas aumentan el riesgo de padecer trastornos mentales y esta comorbilidad no sólo complica la búsqueda de ayuda y de tratamiento sino que influye en el pronóstico.
3. Ante esta situación, cabe destacar que los adelantos científicos actuales han mejorado la comprensión, el manejo y el pronóstico de los trastornos mentales, lo que unido a la voluntad política nos sitúa en un momento oportuno para que la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y sus Estados Miembros ubiquen a la salud mental en un lugar importante de su programa de trabajo y puedan afrontar con éxito estos desafíos. En esta Estrategia y plan de acción se sistematiza el camino a seguir en los próximos 10 años.
4. El documento refleja las contribuciones recibidas durante el proceso de consulta, realizado en el primer trimestre del 2009, que incluyó a ministerios de salud y otras organizaciones, al Departamento de Salud Mental de la Organización Mundial de la Salud (OMS), centros colaboradores de la OPS/OMS, programas técnicos de la OPS, así como un panel de 42 expertos. Así mismo, fueron consideradas e incluidas las recomendaciones del Comité Ejecutivo en su 144.a sesión.





Estrategia y plan de acción sobre salud mental



